China prepara la liberalización de parte del sistema de exportación para acabar con el colapso del puerto de Shanghái y ¿Ayudar a Rusia a saltarse las sanciones?

Las restricciones en Shanghái comenzaron oficialmente el pasado 28 de marzo. Shanghái sigue en su mayoría bajo un bloqueo total, pero algunos barrios han suavizado sus cierres y las restricciones se han relajado marginalmente. Sin embargo, aunque en algunos casos se permite a los residentes salir de sus pisos y casas, se les prohíbe estrictamente visitar lugares públicos. Al rededor de 330 millones de chinos están afectados en distinto grado por medidas de confinamiento, hablamos de cerca del 25% de la población del país.

El 11 de mayo de 2022, tras más de dos años de la llegada del Covid-19 y después de varias semanas del rebrote de casos positivos por la variante Ómicron en China, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que la estricta estrategia del Gobierno chino por mantener a su población bajo cero contagios es “insostenible”, “teniendo en cuenta la evolución actual del virus y nuestras previsiones”. Además, señalaba el daño al comercio global. Tras estas declaraciones, el gobierno chino confirmó que seguirá con las políticas de Covid 0, pero tomará medidas para desatascar el comercio internacional desde sus puertos.

La importancia de Shanghái

Shanghái es la segunda ciudad más poblada del país y la tercera del mundo, con más de 29 millones de personas. Pero destaca por ser la capital de un a´rea con más de 200 millones de personas. Debido a su localización estratégica con salida al mar, actualmente es el mayor puerto del mundo por volumen de mercancías. La población es el principal centro comercial y financiero de China y uno de los más importantes por su nivel de transacciones. La Bolsa de Shanghái es la que más crecimiento acumula, a pesar de no estar totalmente abierta a los inversores extranjeros, ya es considerada la segunda más grande por negociación de activos.

El puerto de Shanghái, la clave del comercio mundial

El año 2021 registró un volumen de más de 47 millones de contenedores. De ahí que cualquier distorsión en su funcionamiento impacte en el comercio y la producción de todas las economías mundiales. El puerto está operando al 25% de su capacidad, como consecuencia de las duras restricciones impuestas por el Gobierno chino para frenar el enésimo brote de covid. De mantenerse parte de las restricciones o su extensión al resto de China, tensionará aún más la cadena global de suministros y lastrará la competitividad de un sector esencial para las economías en el que cualquier cambio, por pequeño que sea, afecta a todos los eslabones de la cadena.

Imagen de los barcos esperando para cargar o descargar en el puerto de Shanghái.

Las tensionadas cadenas logísticas

La crisis marítima de la segunda mitad de 2021, provocada por un exceso de demanda y un acaparamiento de barcos por parte de China, multiplicó por cinco el precio de los fletes marítimos y duplicó el tiempo medio de recepción de la mercancía, de cuatro a ocho semanas. A esto hay que sumarle el encarecimiento en cadena del petróleo y de todas las materias primas. Además, ahora el encierro de Shanghái, que ha supuesto una puntilla más para el sector de la logística y el transporte, especialmente para el transporte marítimo mundial. Y en cuarto lugar, la inflación descontrolada, que impulsa al alza todos los costes y suman un nuevo daño a las redes de transporte.

El plan chino para acabar con el colapso del puerto de Shanghái

Hasta el 8 de mayo, 193 empresas que operan en la Zona Franca Integral Especial de Yangshan, o el 85 por ciento del total, habían reanudado sus operaciones. Aproximadamente la mitad del total de empleados que trabajan en la zona franca llegaron físicamente a sus lugares de trabajo en el puerto de Shanghái. La relajación de las medias contra el Covid en la ciudad, están devolviendo la producción a las áreas industriales de la ciudad. Pero el problema es el colapso del puerto, que está provocando retrasos de meses para exportar contenedores.

Ante esta situación, Beijing ha confirmado que planea la liberalización del sistema envío de contenedores de comercio exterior entre puertos nacionales. Permite a los gigantes logísticos extranjeros como AP Moller-Maersk planificar sus rutas y aprovechar la totalidad de la capacidad de los buques. Se espera que el nuevo servicio ayude a reducir los costos de logística tanto para los exportadores como para los importadores. Además, de mejorar las tasas de utilización de los portacontenedores y aliviar la escasez de capacidad que ha colapsado el puerto de Shanghái.

Permitirá a los clientes más flexibilidad y más opciones para sus envíos. Además, aumentará la capacidad logística, mejorar la eficiencia y brindar más oportunidades comerciales para que las empresas globales puedan competir a la hora de exportar e importar con mayores garantías.

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Barco portacontenedores descargando.

Del consorcio de exportación al modelo libre interno

Hasta ahora la modalidad mayoritaria de exportación concertada sería el consorcio. En este método se crea una nueva sociedad independiente por parte de dos o más empresas con líneas de productos complementarios. El objetivo es afrontar la exportación de forma conjunta para obtener economías de escala, es decir, reducir las ganancias. El problema de este tipo de cooperación, es que está limitada a una serie de empresas que comparten un sector, no permite maximizar las cadenas de transporte. Ante esta situación, China propone una liberalización del comercio interno de contenedores destinados a exportación.

Liberalización del sistema costero para contenedores de comercio exterior

Este es el nombre de la medida que prepara Beijing para intentar desatascar el puerto de Shanghái. Hasta ahora, las navieras no podían negociar libremente lo que transportaban entre el puerto internacional de Shanghái y los del resto del país. Se requería de una serie de trabas, procesos, controles y licencias, aumentados por la crisis del Covid. Con esta medida se busca terminar con este modelo, que aún se aplica en EEUU o Japón, para centralizar las llegadas del tráfico de contenedores desde el extranjero. Garantiza mayores controles y canaliza por una serie de puntos controlados las entradas.

La propuesta actual permite a las navieras mejorar los servicios, brindando a los clientes más flexibilidad y opciones para sus envíos. Mejorando los niveles de ocupación de los cargueros y ampliar la oferta de los mismos. Además, de reducir los costos de logística tanto para los exportadores como para los importadores y reducir la escasez de capacidad de envío hasta cierto punto. Y por último, permite a China impulsar la Ruta de la Seda , preparar los puertos para nuevos tráficos que espera obtener a través del Ártico y facilitar la exportación de sus aliados como Rusia, para directa o indirectamente, posibilitarle una puerta más por donde saltarse las sanciones.

1 comentario en «China prepara la liberalización de parte del sistema de exportación para acabar con el colapso del puerto de Shanghái y ¿Ayudar a Rusia a saltarse las sanciones?»

  1. Ventaja para China del liberalismo, dispara la eficiencia y productividad del trabajo y comercio. Problema, que el liberalismo puede abrir los ojos a parte de la sociedad China, como pasó en Shanghai donde en masa se saltaron las medidas y el gobierno no puede hacer nada.

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