Del proyecto de la «finlandización» de Ucrania, a la posible entrada de Suecia y Finlandia en la OTAN y las consecuencias militares en Europa

El 11 de mayo de 2022, la agencia de noticias Al Jazeera informaba de lo siguiente: «el comité de defensa del parlamento de Finlandia ha dado el visto bueno y ha calificado la adhesión de Finlandia a la OTAN como la mejor opción para garantizar su seguridad». Este sería un paso previo a la solicitud formal de membresía, que se una a las informaciones del gobierno sueco, de «acompañar a Finlandia en el proceso de adhesión». Ambos países esperan hacer el anuncio juntos.

Durante décadas, Finlandia y Suecia han mantenido y reforzado su estatus de neutralidad. Aunque culturalmente se hallan en el lado occidental, hasta ahora han actuado con neutralidad respecto a Moscú. “Todo cambió cuando Rusia invadió Ucrania”. “Han demostrado que están dispuestos a usarlo contra una nación soberana en Europa. Y eso es lo que preocupa a Finlandia, con 1.300 kilómetros de frontera con Rusia”. Con estas palabras, la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, confirmaba la posible adhesión de su país a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Finlandia y su vecina Suecia, han acelerado el proceso para decidir si solicitan entrar o no en la organización.

La invasión de Ucrania provocó que ambos países hicieran un replanteamiento radical de su posición. En 2017, antes de la agresión rusa a Ucrania, las encuestas en Finlandia señalaban que un 19% de la población estaba a favor del ingreso en la OTAN, frente a un 53% en contra, según los sondeos de Yle, la compañía de radiodifusión pública de Finlandia. Tras el ataque, se repitieron las encuestas, y el 61% de la población de Finlandia está a favor de la entrada en la OTAN. Ambos gobiernos comenzaron a valorar la entrada en la organización, arropados por las encuestas sobre los ciudadanos de ambos países, que nunca habían valorado tan positivamente la posible entrada en la Organización Atlántica.

La «finlandización» el ejemplo de neutralidad que tiende a su fin

El término de finlandización fue acuñado por los medios de comunicación occidentales durante la guerra fría para describir la política de neutralidad exterior ejercida por Finlandia respecto a la OTAN y Rusia. Esta es la propuesta que sonó antes del inicio de la invasión a Ucrania por parte de Rusia, como posible situación para Kiev. Esta circunstancia no permitía crear bases de la OTAN en Ucrania, y permitiría anular la principal preocupación de Rusia, que EE. UU. posicione bases y misiles en ese país, apuntando a Moscú. Pero tras el ataque, el propio Helsinki espera dejar atrás la «finlandización», con su posible adhesión a la Organización Atlántica.

Miembros de la OTAN en Europa y periodo de anexión.

¿Qué es la OTAN? ¿Cuál es su origen?

Para entender el momento geopolítico actual, debemos hablar de la Guerra Fría. La Guerra Fría comenzó inmediatamente después de finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945. ¿Por qué? Por lo mismo que ahora surgen estas tensiones entre Rusia y EE. UU. Tras la Segunda Guerra Mundial, la geopolítica global quedó alterada, al igual que la globalización tras el Covid. Esto fue visto como una oportunidad, tras la guerra y ahora tras la pandemia, como el momento ideal de los dos países de extender su poder e influencia.

En 1949, EE. UU. funda la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con el objetivo de frenar la influencia soviética en Europa. EE. UU. buscaba aislar a Rusia en Europa, a la vez que extendía su modelo capitalista, con el objetivo de atraer a la población influencia por la URSS. A día de hoy se puede observar su éxito. De 30 miembros que conforman la Organización, 27 son países europeos, además de países afines como Suecia y Finlandia, que participan en sus despliegues militares, que no forman parte, por el momento. EE. UU. consiguió su objetivo de arrinconar a Rusia y llevar el modelo capitalista hasta sus fronteras.

Consecuencias de la posible entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN

La OTAN ha dejado claro que Finlandia y Suecia serían bienvenidos como miembros. “Si deciden presentar una solicitud, Finlandia y Suecia serán bien recibidos y espero que el proceso avance rápidamente”, dijo el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, a los periodistas en Bruselas el 28 de abril.

En el caso de Finlandia ya está en marcha una forma de integración militar. Recientemente dotaciones de tanques británicos llevaron a cabo ejercicios con una brigada blindada finlandesa, así como con tropas estadounidenses, letonas y estonias, como parte de la llamada Fuerza Expedicionaria Conjunta de la OTAN. El Ministerio de Defensa de Reino Unido indicó que el objetivo era «disuadir la agresión rusa en Escandinavia y los estados bálticos».

¿Qué beneficios mutuos obtendrían la OTAN, Suecia y Finlandia?

Ambas naciones nórdicas son miembros de la Unión Europea, lo que facilita las relaciones con el resto de países miembros de la UE y la OTAN. Sus fuerzas participan regularmente en los ejercicios militares de la organización y son hábiles en la guerra del Ártico. Este punto es fundamental, ya que el deshielo en esa zona del planeta, se espera que provoque una carrera militar por el control de las nuevas rutas marítimas. Además, sus tropas están entrenadas para luchar y sobrevivir en los bosques helados de Escandinavia. Aumentarían significativamente las capacidades de la alianza en el Báltico y el norte de Europa, donde Rusia mantiene una importante presencia militar.

Además, Finlandia cuenta con el servicio militar obligatorio y posee el cuarto mayor ejército del mundo en reserva, con 900.000 tropas. También cuenta aviones de combate F35, mientras Suecia tiene baterías de misiles Patriot y ha disparado la compra de material militar en los últimos meses.

Imágenes de la celebración de entrenamientos OTAN en Rumanía, con la presencia de la bandera de Ucrania.

Posibles consecuencias de la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN

Mantenerse neutral ha sido conveniente para Suecia y Finlandia a lo largo de los años. Renunciar a esa neutralidad no debe tomarse a la ligera. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que la incorporación de Finlandia y Suecia a la OTAN «no traerá mayor seguridad a Europa». Rusia ha amenazado con lo que llama una «respuesta técnica militar» si Finlandia y Suecia se unen a la OTAN, incluido el despliegue de armas nucleares en el enclave ruso de Kaliningrado.

Respecto a la economía, Finlandia, diferencia de Suecia, tiene una mayor dependencia de Moscú. En 2021, casi el 12% de las importaciones de Finlandia procedían de Rusia, más de la mitad (58%) fueron combustibles. La dependencia de los combustibles fósiles rusos es del 45% del consumo interno total del país, de acuerdo con los datos de la Agencia Internacional de Energía. Por otro lado, las exportaciones a Rusia representaron el 5,4% del total, principalmente suministros industriales y bienes de capital. Pero desde el inicio de la invasión, con la imposición de sanciones, Helsinki ha reducido sus importaciones y exportaciones, hasta el récord alcanzado con el colapso la Unión Soviética en 1991.

La invasión contra la extensión de la OTAN, que impulsó la organización

Poco antes de enviar sus tropas a Ucrania el 24 de febrero, Putin exigió que se rediseñara el mapa de seguridad de Europa. Las tropas de la OTAN, insistió, deben retirarse de todos estos países de Europa del Este y no se debe permitir la adhesión de nuevos miembros. La situación que nos encontramos ahora, ha cambiado las políticas de defensa europeas, y nunca ha estado tan cerca la entrada de Finlandia y Suecia en la organización.

2 comentarios en «Del proyecto de la «finlandización» de Ucrania, a la posible entrada de Suecia y Finlandia en la OTAN y las consecuencias militares en Europa»

  1. Interesante lo de las capacidades de guerra ártica, muy buena. Y lo de los reservistas también es de destacar, si a ese número de tropas le llegan armas suficientes como a Ucrania, entre los dos pueden hacer peligrar al Kremlin.

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  2. Es ahora o nunca…
    La guerra le esta saliendo demasiado cara a Putin como para abrir otro frente, que además puede escalar el conflicto.
    Intuyo que la respuesta rusa será la disuasión nuclear de forma más «directa», acercando armamento nuclear a la frontera.

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