Los hijos de las tecnológicas. Cómo la tecnología ha modificado nuestro mercado laboral

Camioneros, electricistas, fontaneros, carpinteros, camareros… Profesiones que no encuentran trabajadores en un país con un elevado paro, ERTEs activos y un desempleo juvenil del 50%. ¿Qué sucede en el mercado laboral para llegar a esta situación? Mi padre de niño quería ser astronauta, engatusado por el despliegue de medios de EEUU en plena guerra fría. Yo de niño quería ser futbolista, porque eran los referentes del momento. Y ahora quieren ser productores de contenido online(música, YouTube, Google, Instagram). No conocemos la gran repercusión que tiene esto sobre el mercado laboral.

Pantalla, pantalla y adivinen… pantalla

Los buscadores como Google, las redes sociales cómo Facebook, webs de vídeos como YouTube, las páginas de música como Spotify, las páginas de inversión como Investing, han creado nuevos nichos de empleo. Pero con una característica principal, la industria del contenido ha dado una posibilidad más cómoda y directa a los jóvenes de trabajar. Principalmente, estos nuevos puestos de trabajo los han ido desarrollando personas de corta edad, llegando algunos a niveles de éxito y beneficios que son los nuevos referentes para su generación.

Una parte de esta generación de jóvenes ven como sus ídolos trabajan desde casa(en muchos casos desde imponentes residencias que se han pagado con su trabajo en internet). Su hija sabe que de algún vecino de su bario vive de hacer música en YouTube. Su hijo conoce a una persona que vende ropa gracias a su Instagram. Y los vecinos han montado una empresa de importación de productos de China, dónde venden los productos sin pasar por sus manos. Y el que sus hijos no conocen, vende droga por el Telegram.

Estos ejemplos son más habituales de lo que pensamos. Muestran una nueva generación de trabajadores que no se conforman con los trabajos clásicos. Entiéndase por trabajos clásicos en este contexto: camioneros, electricistas, fontaneros, carpinteros, camareros. A los jóvenes se les ha educado con acceso a tecnología desde pequeños y su idea de trabajo pasa por estar sentados delante de un ordenador. Además, están «bombardeados» desde todo tipo de plataformas por gente como ellos, y más jóvenes, que levantan imperios desde la comodidad de sus casas a través de la red. Diles que vayan a la obra con frío y lluvia en invierno y calor sofocante en verano.

Dos jóvenes mirando desde un balcón.

«Antes era delincuente, ahora soy cantante»

Esta frase es de un cantante de 20 años. Creando música y compartiéndola a través de YouTube, este joven se arregló la vida. Cuándo yo estudiaba había una parte de compañeras y compañeros que no querían estudiar. Muchos de ellos de familias con recursos, que en vez de estudiar querían trabajar directamente. Otra parte que no podía permitírselo tenía que dejar la escuela y buscar trabajo. Tanto los que no querían como los que no podían accedían a trabajos poco cualificados pero muy demandados: camioneros, electricistas, fontaneros, carpinteros, camareros…

Esta circunstancia ha cambiado. Internet abre un mundo de posibilidades dónde gente sin necesidad de estudios, crea imperios. El chico de la canción del título no tenía ni educación secundaria y vivía de robar, se puso a subir música desde su casa y ahora es rico. La tecnología lo ha cambiado todo. Este chico acabaría trabajando en un puesto sin cualificación, pero internet le dio la oportunidad de ser cantante. Debemos de tener claro que aunque se mejore la formación profesional o que suban los sueldos seguirán faltando trabajadores para oficios manuales clásicos.

Incluso la inmigración no servirá, es un cambio general de la juventud, no entiende de países. Los jóvenes que llegan a nuestro país de otra nación, puede que temporalmente accedan a esos trabajos, pero en cuanto puedan se sentarán delante del ordenador en otro trabajo. La mayoría de jóvenes de hoy en día no trabajarán de camioneros o carpinteros.

Estar en paro no significa estar parado

No hay un 50% de jóvenes que no trabajen, hay uno de cada dos jóvenes que no declaran, de estos, algunos trabajan y otro no. El 50% de paro juvenil del que hablamos debemos de tener en cuenta que es una medida oficial, la cual tiene un sesgo inevitable por los trabajadores que no declaran sus ingresos. Los jóvenes en las redes lo hacen habitualmente. Una parte de esta juventud, que se declara desempleada, gana dinero en internet de manera habitual. La diferencia es que no la declara, confía en otros métodos de ahorro. Estos nuevos métodos de ahorro(criptomonedas por ejemplo) también son facilitadas por empresas tecnológicas. El cambio es total. ¿Esos jóvenes que compraron bitcoin de «cachondeo» hace 5 años, y en unos meses han ganado más que sus padres trabajando toda la vida? ¿Piensan qué van a ir a la obra?

Cuándo hablamos de paro juvenil debemos de tener en cuenta que la tecnología ha cambiado el sistema laboral. Hay determinadas profesiones con esfuerzo físico que los jóvenes no están dispuestos a desarrollar. Por un lado, porque el ratio esfuerzo-beneficio ha sido alterado por la industria del contenido. Si los jóvenes ganan o pueden ganar desde el ordenador de su casa es muy difícil que cambien eso por un trabajo físico. Hay gente que dirá que los trabajos manuales clásicos están mal pagados y por eso no se cubren los puestos. No es cierto, estos trabajos son los que demandan más trabajadores y con sueldos por encima de la media. Por otro lado, estos trabajos son considerados por muchos jóvenes como de «fracasados». En la sociedad digital dónde viven, el ejemplo es el Youtuber que factura millones desde casa, no una persona que madruga y trabaja con sus manos a la intemperie. El «postureo» ha hablado.

Un joven trabajando en un álbum musical.

Posibles soluciones


Para concluir, las tecnológicas lo están cambiando todo y no iban a ser menos con el mercado laboral. A la hora de tratar el paro juvenil de nuestro país debemos tener en cuenta el cambio de mentalidad respecto al trabajo. La disrupción tecnológica ha alterado las relaciones laborales. Los jóvenes no cubren esas ofertas de trabajo porque se cobre poco, si no, porque no les interesa. Sea por sus referentes, por la comodidad o la imagen muchas personas en no trabajarán en esos sectores. Podrían subir los salarios de las ofertas laborales que no se cubren actualmente y el efecto sería mínimo.

La manera de cubrirlas debería de venir por el estudio de un posible incentivo a los jóvenes que equilibre el ratio esfuerzo-beneficio. Además de la implementación en masa de tecnología a estos sectores. Está demostrado que los sectores donde menos trabajadores están dispuestos a trabajar son los que menos tecnología usan, o lo que es lo mismo, los que siguen requiriendo un mayor esfuerzo físico. Un ejemplo para cambiar esta tendencia lo encontramos en los restaurantes de Japón. Ante la falta de trabajadores comenzaron a incorporar robots. La incorporación de esta tecnología provocó que más gente demandara estos trabajos. La parte más física la hace el robot, y el trabajador pasa a un segundo plano, un plano de gestión. Además, los camareros deben tener cierto conocimiento sobre robótica, ya no son «solo» camareros.

Deja un comentario