Francia entrega a Mali la base de Gossi, ante el abandono de la Operación Barkhane en el país, por la presencia de Wagner

Francia entregó este martes 19 de abril de 2022 la base militar que tenía en la localidad maliense de Gossi, dentro de la operación de retirada del contingente que tiene en ese país. Esta entrega se produce después de que ya hayan sido transferidas a las Fuerzas Armadas Malienses las bases de Kidal, Tessalit y Tumbuctú. Desde febrero, Francia está replegando sus tropas de Mali, país que tienen previsto abandonar por completo en verano. El repliegue ordenado por Francia, se debe a que el gobierno del país, una junta militar que gobierna tras un golpe de estado, permitió el despliegue de mercenarios rusos del grupo Wagner. Francia desplazará sus militares de mali a otros países de la zona, como Senegal.

El pasado mes de marzo, Josep Borrel, Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, anunció que la Unión Europea detendrá sus misiones de entrenamiento militar en Mali, centrándose en otras misiones. Llevada a cabo desde 2013 con el objetivo de formar a los soldados del país en la lucha contra el terrorismo. El anuncio coincide tras la matanza llevada a cabo en Moura. Supuestamente habría sido ejecutada por militares malienses con la colaboración de instructores rusos del grupo Wagner. Los gobernantes de Mali, junto a los gobernantes de otros países del Sahel, llevan tiempo avisando que las misiones europeas no consiguen frenar el avance del terrorismo en la región.

¿Por qué la situación del Sahel preocupa tanto en Europa?

El Sahel y sus zonas aledañas, se han convertido en el centro mundial del terrorismo islámico. El Sahel se sitúa en el norte de África, comprende una franja que va desde el océano Atlántico hasta el mar Rojo. Atraviesa: Mauritania, Senegal, Mali, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Chad, Sudán, Eritrea y Etiopía. A la preocupación del terrorismo se suma el gran aumento de la población y el miedo a que parte de ella se radicalice. Estamos hablando que sólo en Nigeria viven más de 200 millones de personas. Además, las condiciones climáticas extremas y los problemas humanitarios hacen de esta zona un punto crítico internacional.

La Guerra de Mali

En el año 2012 el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad(MNLA) se rebeló contra el gobierno de Malí y declaró la independencia unilateral de Azawad. Esta región corresponde al norte de Mali. El MNLA contó con la ayuda de movimientos yihadistas: Ansar Diner, Boko Haram o Al Qaeda para enfrentarse al ejército. El éxito del avance de esta coalición fue tal, que no tardaron en dominar las principales ciudades del norte de Mali, como Tombuctú. Pero tras la toma de esta ciudad comenzó una guerra abierta entre el MNLA y los yihadistas. Se presume que los Yihadistas aprovecharon la rebelión de MNLA para llevar a cabo su estrategia. Los Yihadistas derrotaron al MNLA y instauraron un califato en el norte de Mali.

Tras la conquista de los islamistas, Mali, solicitó ayuda a la ONU y esta fue concedida. En 2013 el gobierno de Mali, junto a Francia y a una coalición internacional amparada por la ONU pusieron en marcha la Operación Serval. La operación consistió en recuperar de manos de los islamistas las principales ciudades, del norte de Mali. El apoyo internacional y la intensa intervención francesa consiguieron recuperar las principales ciudades de manos de los islamistas. Tras lograr los objetivos la operación finalizó en 2014, pero los problemas llegan hasta hoy. La conquista de las ciudades por parte del operativo internacional desplazó a los islamistas a zonas montañosas o de difícil acceso. Tras la finalización de la operación Serval, dedica a la reconquista del norte de Mali, fue sustituida por la operación Barkhane.

Tres soldados franceses(boina roja) junto a un soldado maliense durante la Operación Barkhane en 2015.

Operación Barkhane

La operación Barkhane es una operación militar que comenzó en 2014 para luchar contra el terrorismo en el Sahel y se extiende hasta el día de hoy. Esta operación se puso en marcha tras finalizar la operación Serval, con el objetivo de eliminar a los yihadistas que se mantenían ocultos en la región. Debido al aumento del yihadismo en el Sahel en el 2018, la operación se extendió también a Mauritania, Burkina Faso, Níger y Benín. La operación es dirigida por Francia y los países vecinos de la región: Mauritania, Burkina Faso, Níger y Mali. Además, cuenta con el apoyo internacional de: ONU, EE. UU. ,Reino Unido, Alemania, España, Canadá, Estonia, República Checa, Suecia, Dinamarca y la UE.

El abrupto final de la Operación Barkhane en Mali

Desde enero de 2022, Francia experimento problemas con la junta militar maliense debido a según la junta, la ineficacia de Francia y sus aliados europeos de eliminar a los grupos terroristas y por parte de Francia por aceptar la presencia de contratistas rusos del grupo Wagner. Bamako decidió expulsar al embajador de Francia y a las fuerzas danesas en el país. Esto se suma a la negativa del gobierno maliense de llevar a cabo elecciones democráticas en el país, la cual molestó a París. Debido a estas incomodidades, Francia y sus socios europeos llevaron a cabo diálogos para analizar la continuidad o no de la misión en el Sahel. ​

Sin embargo, en febrero de 2022, para el presidente Emmanuel Macron la misión no puede continuar debido a que no se reúnen los condicionamientos que Francia le pidió al gobierno de Mali y debido a las malas relaciones de la junta gobernante y la presencia rusa en la región del grupo Wagner (según Francia), es por ello que el presidente francés Emmanuel Macron tomó la decisión de retirar los efectivos militares franceses en conjunto con sus socios europeos, estadounidenses y canadienses de manera coordinada con vistas de salir del país en verano de 2022.

La geopolítica en el Sahel. La Francofonía y los nuevos jugadores

Que Francia estuviera a la cabeza de las operaciones militares descritas no es casual. Francia continúa manteniendo su influencia post-colonialista gracias a la Francofonía. La Francofonía fue fundada en África en 1970 por excolonias francesas. Conocida como la Organización Internacional de la Francofonía (OIF) fue un objetivo del gobierno francés para ser el contrapeso de la Commonwealth. Esto se adivina al ver que en muchos de los estados que la forman, el Francés no es ni el idioma materno ni siquiera principal. Está formada por 49 estados, cuatro miembros asociados y diez observadores.

Los propios estatutos de la organización reconocen que sus actividades no se centran exclusivamente en la lengua, sino también en la cultura, la educación, la tecnología o en lo militar, como acabamos de explicar. Pero sus objetivos no se quedan en los que reconoce la organización, sino que van mucho más allá. Al igual que la Commonwealth, la Francofonía sigue teniendo una importancia destacable. Francia aprovecha esta organización para mantener su influencia con la creación de relaciones comerciales, políticas, militares o tecnológicas. Muestra del interés galo en esta región, es que cuenta con bases militares en Chad, Níger, Burkina Faso, Mali, Senegal, Costa Marfil o Gabón.

Manifestantes en Bamako, capital de Mali, con la bandera de Rusia.

Rusia muestra sus cartas en la región

Rusia observa la debilidad creciente de Francia en el Sahel y no va a dejar pasar la oportunidad. Putin ya tiene gobiernos afines en África, como Argelia. Además, está posicionada en el conflicto de Libia. Y su siguiente objetivo es ocupar el espacio de Francia en el Sahel, a través de Wagner. El Grupo Wagner es una organización paramilitar de origen ruso, que funciona como una empresa de seguridad privada al mando del kremlin.

La aparición de Wagner, se da en todos aquellos países en los que Rusia quiere extender su influencia. Su forma de proceder es la siguiente: cuándo un país, un gobernante afín o un territorio interesa a Rusia, primero manda a Wagner. Para evitar conflictos internacionales y no intervenir directamente, Rusia manda a este ejército privado en vez del ejército ruso. Wagner se encarga de eliminar al enemigo seleccionado o garantizar la seguridad de una zona. El ejemplo sería la matanza de Moura. Rusia buscaría dar ejemplo, y en un pueblo donde se presume que había una serie de terroristas con el apoyo de los vecinos, Wagner habría matado a 300 de ellos para «mandar un mensaje». Un ejemplo lo vimos en Siria. Rusia mandó a Wagner a ayudar a su aliado Al-Ásad.

1 comentario en «Francia entrega a Mali la base de Gossi, ante el abandono de la Operación Barkhane en el país, por la presencia de Wagner»

  1. Lo que tal nos viene ahí si no se hace algo en el Sahel los rusos suelen ser más eficaces pero con la guerra en Ucrania tendrán que regresar por si se pone fea de todo.

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